• Reza y ayuda a las Vocaciones


    7 de mayo- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Compromiso con las vocaciones


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa


    "Empujados por el Espíritu para la Misión"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    A 75.000 seminaristas y 6.500 novicios/as y 2000 formadores en los territorios de misión
  • ¿Cómo colaborar?


    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en los colegios
  • DONATIVOS MISIONES DE SANTANDER


    Haz tu donativo

24 abr. 2017

PRESENTACION JORNADAS VOCACIONES NATIVAS

COMPROMISO CON LAS VOCACIONES

El cuarto domingo de Pascua es el día dedicado a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Desde hace 54 años, en este domingo “del Buen Pastor” la Iglesia pide con confianza filial al Dueño de la mies que envíe nuevos obreros para anunciar el Evangelio y ser instrumentos de salvación, y le da gracias por las vocaciones que suscita entre los jóvenes. En España, a esta convocatoria se suma la Jornada misionera de Vocaciones Nativas, de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que añade a aquella petición el compromiso por las vocaciones en los países de misión.

Para la preparación de esta gran Jornada vocacional, trabajan conjuntamente tres organismos eclesiales: la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, encargada de ayudar a las diócesis en la pastoral vocacional; el Área de Pastoral Juvenil Vocacional de CONFER, que colabora con las instituciones religiosas en su empeño por suscitar y acompañar las vocaciones a la vida consagrada; y las Obras Misionales Pontificias, que se ocupan de cooperar con las Iglesias locales de los territorios de misión en el sostenimiento de sus vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.


Al servicio de la Iglesia universal

Lo que da unidad y consistencia a la celebración conjunta de estas dos Jornadas es el carácter universal de cualquier vocación. Una llamada al servicio de la Iglesia no puede circunscribirse a unos límites geográficos e institucionales: cualquier vocación es, por esencia, una invitación a servir a la Iglesia donde ella necesita ser servida. Y es que, en el origen de una vocación, está la acción del Espíritu Santo; no se trata de una iniciativa particular. “Empujados por el Espíritu...”, comienza titulando Francisco su Mensaje para esta ocasión. Es el Espíritu de Dios quien llama y envía personas al servicio del Evangelio en el mundo. Que esta llamada no es un añadido a la fe y a la vida del cristiano, sino que está en su misma entraña, lo ratifica el hecho de que en todas partes están aflorando llamadas de muchos jóvenes a la vida consagrada y al sacerdocio.
Ahora bien: cada llamada vocacional que suscita el Espíritu solo puede ser identificada si hay una correspondencia en la disponibilidad de la persona para contestar: “¡Aquí estoy, envíame!”. Respuesta generosa y de entrega, que también ha de resonar en las instituciones eclesiales que asumen la responsabilidad de enviar estas vocaciones a otros lugares distintos de sus propias demarcaciones. La disposición generosa de los llamados no puede quedar truncada ni empequeñecida por el planteamiento egoísta de atender únicamente los propios ámbitos. Es tiempo para la audacia y el coraje que abren las puertas y empujan a quienes han dicho “sí” a que “vayan, sin miedo, para servir”, como alentaba el Papa en la JMJ de Río.


Ponerse en camino

El Espíritu, a través de Francisco, está invitando a quienes han recibido la vocación y a dichas instituciones eclesiales a ponerse en camino y salir al encuentro de los otros que están en las periferias geográficas y existenciales. Su llamada ha sido para ser enviados a anunciar que Jesús ha resucitado, más allá de las propias fronteras. Él, el Resucitado, camina a su lado y les da la fuerza y la alegría necesarias, dice con claridad el Santo Padre en su Mensaje. Cada vocación a la vida consagrada o al sacerdocio ha vivido la experiencia de un encuentro personal, que va calando en su corazón y que ha configurado su identidad. Es la vitalidad de la semilla que paulatinamente va desarrollándose en el interior de cada persona.
Vemos todo esto con claridad en la vocación de los misioneros, que no se guardan para sí ni para su entorno la Palabra y la salvación que han recibido. Gracias a su labor y generosidad, muchos seminarios y noviciados de los territorios de misión están hoy llenos de jóvenes que, una vez barruntado el amor, han abierto su alma a la llamada. Ayudar a estas vocaciones es una de las finalidades de la Jornada de Vocaciones Nativas.
El compromiso vocacional que anima esta doble Jornada es tarea común de toda la Iglesia: afecta a los pastores y responsables eclesiales; también, a las comunidades cristianas; pero, sobre todo, este compromiso vocacional está en cada cristiano. A cada uno de nosotros se nos pide oración, cercanía e incluso cooperación económica para ayudar en la formación de aquellos que son llamados al sacerdocio o a una especial consagración. El Pueblo de Dios ha de tener conciencia clara de que la Iglesia necesita de hombres y mujeres que entregan con radicalidad su vida al servicio de la misión. Y cuando una vocación aparece, la respuesta ha de ser de gratitud al Señor y compromiso para que aquella no se pierda por falta de recursos humanos, espirituales o materiales.




Anastasio Gil (OMP)
Maricarmen Álvarez (CONFER)

Sergio Requena (CEE)

21 abr. 2017

CONOCE LA OBRA DE SAN PEDRO APOSTOL

¿Qué es la Obra de San Pedro Apóstol?
Es una institución de la Iglesia católica para ayudar a las Iglesias más jóvenes en la formación y acompañamiento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol sostiene a las vocaciones que Dios suscita en las  misiones. En los territorios de misión son muchas las vocaciones, pero escasos los recursos para su formación.
Nació en 1889, cuando Estefanía y Juana Bigard (madre e hija) leyeron una carta del obispo francés de Nagasaki, que los cristianos japoneses, por temor a la persecución, tenían miedo de acercarse a los misioneros extranjeros, lo que no ocurriría si los sacerdotes fueran naturales de su mismo país. Las dos laicas francesas comienzan una gran actividad para implicar a la Iglesia en el sostenimiento de las vocaciones en los Territorios de Misión. El Papa Pío XI asumió esta iniciativa privada como suya y de toda la Iglesia, y en 1922 le dio el carácter de “pontificia”.
La Obra de San Pedro Apóstol organiza la Jornada de Vocaciones Nativas para poder sensibilizar y conseguir apoyos para estas vocaciones, que nacen en los Territorios de Misión fruto de la Palabra sembrada por los misioneros y que son el futuro de la Iglesia. Este año se celebrará el próximo 17 de abril.

CUATRO INICIATIVAS MISIONERAS, UNA INSTITUCIÓN 
La Obra de San Pedro Apóstol es una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, institución que trabaja para sostener los Territorios de Misión. Con cada una de las cuatro obras que la conforman, ayuda a diferentes sectores de estas Iglesias jóvenes, que necesitan ayuda para poder subsistir:

Obras Misionales Pontificias
Propagación de la Fe
Infancia Misionera
San Pedro Apóstol
Pontificia Unión Misional
Sostiene al funcionamiento ordinario de las diócesis, y a sus necesidades extraordinarias
Implica a los niños del mundo en la ayuda de la infancia de las Iglesias jóvenes
Apoya a las vocaciones que surgen en los Territorios de Misión
Fomenta la formación misionera en toda la Iglesia, y vela para que las otras obras funcionan

28 mar. 2017

VISITA MISIONEROS IEME A SANTANDER

El pasado 16 de marzo nos acompañaron Gabriel Rodriguez y Ramón Delgado, ambos son sacerdotes diocesanos de Burgos y misioneros que pasaron unos días en la diócesis de Santander.

Entre las muchas actividades que desarrollaron los días que pasaron por nuestra diócesis, celebraron misa en la capilla de Puente Arce y posteriormente Ramón Delgado mediante su testimonio misionero nos acerco un poquito más la realidad del día a día que llevan viviendo en África como misioneros del IEME.

Ramón lleva 10 años desarrollando su labor misionera en África como misionero del IEME y quiso hacer participes a los feligreses de cual es la realidad en la que viven los países del continente africano, así como las costumbres. Una realidad que puede contrastar mucho con nuestro actual nivel de vida.

Sin embargo hizo mucho hincapie en como viven la fe los africanos desde un respeto máximo hacia lo sagrado y que a pesar de las adversidades buscan constantemente la ayuda y el encuentro con el Señor.

Para terminar la jornada se desplazaron hasta el Seminario Monte Corbán donde brindaron su testimonio a los seminaristas que allí se encuentran cursando actualmente estudios.

25 mar. 2017

ENCUENTRO Y FESTIVAL DE LA CANCIÓN MISIONERA EN SANTANDER


El próximo sábado 25 de marzo tiene lugar en Santander el "Encuentro y Festival de la Canción Misionera" bajo el lema "Sígueme, No Pierdas el Ritmo. by Jesus".

Cristianos sin Fronteras en colaboración con la Delegación de Misiones y la Delegación de Pastoral Juvenil de Santandes nos invitan un año más a participar en una cita de música y encuentro misionero perfecto para no perder el ritmo que comenzó en el Domund: "Sal de tu tierra"; Tren Misionero: "Salimos a ser Testigos" e Infancia Misionera: "Sígueme". Os esperamos el 25 de mazo en el Colegio Compañía de María "La Enseñanza".





17 mar. 2017

TESTIMONIO MISIONERO. ASIA MARTIRIAL POR VICENTE GUTIERREZ.

Hoy el misionero Vicente Gutiérrez misionero del IEME de la diócesis de Santander en Tailandia nos va a acercar a la realidad de los mártires en en Asia ayudado por los misioneros del IEME Fermín Riaño y Miguel Ángel Aragón. Este es su testimonio:


A Oriente se le desconoce más de lo que se conoce ya que, por desgracia, muchas veces son meros tópicos que nos llegan de segundas o por unas vacaciones “exóticas”. Una de las cosas que la mayoría de la gente no sabe es que estas tierras han sido (y son) regadas por la sangre de miles de testigos de la fe. Prueba de ello lo tenemos estos pasados meses donde la Iglesia ha reconocido el valor y la entrega por el Evangelio de los mártires de Laos y el mártir de Japón conocido como “el Samurai de Cristo”.


Los 17 mártires de Laos fueron beatificados en la catedral de Vientiane (la capital) el pasado 11 de Diciembre. Este grupo formado por sacerdotes y catequistas, locales y extranjeros, sufrieron el martirio entre 1954 y 1970, una vez finalizada la Guerra de Indochina donde las antiguas colonias francesas pertenecientes a esta región lucharon por su independencia. El espíritu comunista que guió este proceso, y que ha llegado hasta nuestros días, vio necesario acabar con cualquier forma de religión, y más si era vista como extranjera, como fue el caso del cristianismo. Así que se realizó una purga a ambos lados del Mekong (también recordamos a los mártires de Tailandia) para borrar toda huella “colonialista” cristiana. Así es como terminaron con la vida de 6 oblatos (1 italiano y 5 franceses), 5 misioneros del Instituto de Misiones Extranjeras de París (MEP), 5 seglares laosianos (catequistas y líderes de comunidad) y un sacerdote laosiano, el P. Joseph Thien, considerado el primer mártir de Laos. El P. Joseph Thien fue detenido en 1953 y llevado al campo de prisioneros de Talang. Al no conseguir que abandonara el sacerdocio y se casara, el 2 de Junio de 1954 fue condenado a muerte y fusilado. Tenía 36 años. Aun sabiendo el peligro que corría dijo: “Yo me quedo con mi pueblo. Estoy dispuesto a dar la vida por mis hermanos laosianos”.   


La celebración de beatificación de los mártires de Laos tuvo especial relevancia para la Iglesia en este país, donde permanece bajo un régimen comunista y donde los católicos representan apenas un 1%. Por eso, el permiso especial otorgado por el gobierno para que se celebrara esta beatificación, puede leerse más allá un acontecimiento de iglesia local. También hay que destacar el apoyo que recibieron los católicos laosianos de sus hermanos más cercanos, asistiendo representación de Camboya, Tailandia y Vietnam.


El otro testimonio de fe nos viene de un lugar y una época distinta. Me refiero al mártir japonés Justo Takayama Ukon (1552 – 1615). Recibe el bautismo, junto con su padre Darío, cuando tenía 12 años. Tras un periodo de unificación del país que terminaría con la estructura feudal, hasta entonces dominante, en 1587 se publica un edicto de prohibición del cristianismo. Esto llevó a la destrucción de las iglesias de Kyoto y Osaka y a obligar a los cristianos japoneses a renunciar a su fe. Ukon no aceptó, por lo que perdió sus propiedades que, como daimio, eran muchas. Como su influencia era grande, fue expulsado a Filipinas en 1614 junto a otros 300 cristianos. Ukon cayó enfermo y murió en Manila el 3 de Febrero de 1615, a los 40 días de su llegada. Tuvo un funeral a nivel nacional (en Filipinas) y fue enterrado en Manila. El “samurái de Cristo”, como se le conoce, supone elegir acertadamente a su Señor, y aprendió de Él a renunciar a toda riqueza y poder que no salva. Le ceremonia de beatificación tuvo lugar en Osaka y fue presidida por el card. Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Fue el pasado 7 de Febrero, el día siguiente de la celebración de S. Pablo Miki y compañeros mártires, a los que a Ukon no sólo le une la época y el lugar, sino también una experiencia de fe con varios puntos en común.

Agradecer la colaboración de mis compañeros del IEME: Fermín Riaño (Tailandia) y Miguel Ángel Aragón (Japón).  

Para más información:Mártires de Laos: http://postulacionomies.weebly.com/maacutertires-laos.html Ceremonia de Beatificación de Justo Takayama Ukon: https://www.youtube.com/watch?v=d96PSEkMqHo

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